Aprende a perder peso: Parte 1 La balanza

Como todos sabemos, ahora empieza la época de arrepentimiento post vacacional navideña y las ganas de deshacerse de esos “molletes” incómodos que han surgido de la nada… ¡de la nada que quedaba en el plato después de cada cena!. 

De forma que todos aprendamos cómo llegar a nuestro objetivo intentaré primero que entendamos cómo funciona nuestro cuerpo. ¡Allá vamos!

Debemos entender que nuestro cuerpo es un sistema de energía constante y, por lo tanto, nuestra apariencia será fruto de la forma de uso de esta energía.

La forma más simple de entender cómo funcionamos es pensar en nuestro cuerpo como una balanza. 

CImaginemos que en un lado de la balanza ponemos todo lo que nos hace llenar a nuestro cuerpo de energía. Esto es todo lo que ingerimos. A la que llamaremos energía (+).
En el otro lado
 de la balanza pondremos lo que nos hace gastar esta energía.

Dentro de ésta, entran en juego dos factores:

El metabolismo basal, para entendernos, la energía mínima que necesitas para permanecer con vida, por respirar y mantener las funciones vitales.

El segundo factor es, como ya sabréis, la energía que empleamos para movernos o realizar cualquier acción ya sea practicar actividad física o ir a hacer la compra. Que llamaremos energía (-).

Para dejar más claro el ejemplo, podemos observar esta imagen:

La segunda actividad es reconstruir los músculos dañados durante el esfuerzo, y para eso hacen falta proteínas. Como hemos dicho muchas veces, el tomar azúcar hace que aumente el nivel de insulina, pero en la ventana anabólica, en lugar de enviar la glucosa a las células de grasa, la insulina la envía a los músculos junto con los aminoácidos necesarios para reconstruirlos. En esta fase, la insulina es un aliado.

¿Qué clase de postre te has ganado? Intenta consumir proteínas y azúcares, pero poca grasa. La grasa se digiere más lentamente, y lo que quieres es que lleguen los nutrientes a los músculos lo antes posible. Por desgracia esto deja al chocolate fuera. ¿Qué tal un batido de leche, plátano y queso fresco? ¿O incluso unas tortitas (pero sin nata) con salsa de cacao desgrasado? ¿Y un muesli con leche, yogurt desnatado y fruta fresca? Ahora es el momento.

Atención: la ventana anabólica no es un cheque en blanco. Así que todo con moderación.

En ella vemos como la energía (+) se trata de las calorías consumidas mientras que la energía (-) se refleja como calorías gastadas.

Una vez tenemos claro esto tan sólo hace falta utilizar la lógica.

Si quiero perder peso debo hacer que la energía – sea menor que la energía +. Es decir, la suma de las calorías que gasto en el día a día debe de ser mayor que las calorías que ingiero.

Ahora bien, hay que saber diferenciar peso, entendiendo a este como la masa total de nuestro cuerpo, y masa grasa. Habitualmente cuando buscamos una pérdida de peso, nos referimos a reducir nuestro porcentaje de grasa corporal. Aunque este tema lo trataremos más adelante.

¿Cómo puedo conocer cuál es mi metabolismo basal y cuál es mi porcentaje de grasa corporal?

Para comenzar a desequilibrar la balanza hacia la energía + y perder peso tendremos que conocer cuál es la cantidad de calorías que mi cuerpo gasta por mantenerse vivo para saber cuál es la cantidad de calorías que debo ingerir o cuantas calorías “extra” gastar mediante el ejercicio.

En Areté Fitness tenemos al alcance de tu mano la solución para que puedas controlar tu cuerpo y empezar a obtener los resultados que esperas. Infórmate más sobre nuestra Inbody y cómo sacarle partido.

Para conocer más sobre cómo saber qué es el porcentaje de grasa y su relación con tu estado físico te recomiendo que leas NO MIRES LA BÁSCULA, CONTROLA TU PORCENTAJE DE GRASA

Pregunta a nuestro personal para cualquier duda.

Un saludo y ¡vida sana!

Juan José Castellanos Cuevas

ACSM Personal Trainer

Graduado en Ciencias del Deporte y de la Actividad Física